Gabriel Vizcaíno Sánchez, líder de enerBit.

Las Comunidades Energéticas son una gran idea…pero tienen un problema serio: ¿quién las paga y en qué proporción?
Hoy el costo de los excedentes tipo 1 (pagados a «CU-C») recae sobre los clientes del comercializador que no participan en la comunidad, mediante una mayor «G». Es decir, entre más comunidades atienda un comercializador, mayor es el subsidio que pagan sus otros clientes. Un espiral tarifario nocivo.
Esto es una situación que golpea más duro a los comercializadores independientes, pues tienen una menor demanda para diluir este costo respecto a los incumbentes. Paradójicamente, somos los independientes los que más ágilmente las estamos llevando a la realidad, pero esta situación es un claro disuasor de este impulso.
Una posible solución: tratar los excedentes tipo 1 como menor demanda, no como generación. Así, este costo se diluiría en una base mayor pues los demás componentes de la tarifa asumirían una parte, disminuyendo radicalmente el impacto actual en la «G» y aumentando solo un poco los demás componentes (esto hasta que se alcance el límite de penetración trazado por la regulación).
Con seguridad hay más soluciones. Esta es una idea que promovemos desde enerBit, pero invito al sector a que hagamos visible el problema y propongamos más soluciones para seguir impulsando la generación distribuida renovable en el país, cuidando este tipo de efectos adversos.